Qué incluye una reforma de cocina
Una reforma de cocina engloba la retirada del mobiliario antiguo, la renovación de fontanería y electricidad, los revestimientos de pared y suelo y el montaje de los muebles nuevos. Es la obra que más cambia la vida diaria de una vivienda, porque interrumpe la estancia durante unas semanas y exige decidir con antelación los electrodomésticos.
Una reforma integral de cocina es una obra completa que renueva a la vez las instalaciones, los revestimientos y el mobiliario, y permite cambiar la distribución o abrir la estancia al salón. Frente a ella, una obra parcial conserva parte de lo existente. Las partidas más habituales son estas:
- Retirada de muebles, alicatado y solado antiguos, con gestión de escombros.
- Fontanería nueva: tomas de agua, desagües y válvula general de corte.
- Electricidad: enchufes, iluminación y un circuito propio para horno y placa.
- Alicatado y solado nuevos, con impermeabilización donde toca agua.
- Pintura de techos y de las paredes que no llevan azulejo.
- Montaje de muebles, encimera y electrodomésticos, con pruebas de agua y luz.
El alicatado es el revestimiento de las paredes con azulejo o gres, y protege la zona de trabajo de la grasa y la humedad. La encimera es la superficie de trabajo sobre la que se cocina, y puede ser de compacto de cuarzo, porcelánico, laminado o madera. Ambas partidas marcan mucho el resultado visual de la reforma.
Tipos de obra según el alcance
El tipo de obra depende de lo que usted quiera conservar. Puede optar por una reforma integral, que cambia distribución e instalaciones; por una obra parcial centrada en revestimientos o fontanería; o por sustituir solo el mobiliario y la encimera manteniendo las tomas de agua y los desagües en su sitio.
Reforma integral de cocina
La reforma integral de cocina renueva todo el conjunto: demolición, instalaciones, revestimientos y mobiliario. Es la opción recomendada cuando las tuberías son antiguas, el alicatado está suelto o quiere cambiar la distribución. En los pisos de Leganés, Getafe o Móstoles construidos entre los años sesenta y noventa, la fontanería original suele merecer una revisión completa por seguridad. Si su estancia es reducida, la guía de reformas de cocinas pequeñas explica cómo aprovechar cada rincón.
Reforma parcial de cocina
La obra parcial actúa sobre una parte del conjunto: cambiar el alicatado y el solado manteniendo los muebles, renovar solo la fontanería o sustituir la mampara del fregadero. Es un punto intermedio razonable cuando el mobiliario está en buen estado y las instalaciones funcionan bien. La visita gratuita permite comprobar qué merece la pena conservar y qué conviene renovar ya.
Cambiar solo el mobiliario y la encimera
Sustituir los muebles y la encimera sin tocar las posiciones de agua y desagüe es la intervención más ligera. En ese caso, la renovación de cocina sin obra evita demoliciones: se trabaja sobre lo existente y la estancia vuelve a usarse en pocos días. Es una alternativa práctica si la cocina actual funciona y solo quiere actualizar su aspecto.
Qué decidir antes de empezar la obra
Las decisiones que más condicionan el resultado se toman antes de romper nada, y la más importante es la distribución. Mantener el triángulo de trabajo entre fregadero, placa de cocción y nevera reduce los pasos del día a día. Conviene fijar además la altura de los muebles altos y la ubicación del lavavajillas antes de encargar el mobiliario.
Abrir la cocina al salón es la opción más solicitada en reformas de cocinas en Madrid, porque aporta luminosidad y amplitud a estancias pequeñas. A cambio, los olores y el ruido llegan a la sala, y en algunos edificios el tabique tiene funciones estructurales que obligan a conservar parte del muro. La visita gratuita aclara qué se puede abrir en su vivienda.
El segundo bloque de decisiones es el de los aparatos: placa de inducción o gas, horno encastrable o independiente, y frigorífico de instalación libre o integrable. La placa de inducción, por ejemplo, exige una línea eléctrica dedicada, y un frigorífico integrable necesita un hueco con ventilación medida. Elegir estos aparatos con antelación evita reformas de última hora, retrasos en el montaje y sorpresas en el cuadro eléctrico.
Proceso de la obra y plazos
La obra de una cocina suele durar entre dos y cuatro semanas y avanza por fases claras: protección de la vivienda, retirada de lo antiguo, instalaciones, revestimientos y montaje del mobiliario. El plazo real depende de la entrega de muebles y electrodomésticos, del estado de las instalaciones antiguas y de si se cambia la distribución.
Protección y retirada de lo antiguo
Antes de empezar se protegen los suelos con planchas y los muebles colindantes con plásticos, y se aísla la estancia con cerramientos de obra para contener el polvo dentro de la cocina. La demolición siempre genera polvo; lo que hace un trabajo ordenado es reducir su propagación: aspiración durante el trabajo, retirada de escombros cada día y limpieza final de la zona de paso.
Instalaciones: fontanería y electricidad
Con la estancia despejada se renovarán las tomas de agua, los desagües y el circuito eléctrico. La placa de inducción y el horno exigen una línea propia con su protección en el cuadro, algo habitual en reformas de cocinas en Madrid porque las instalaciones antiguas no estaban preparadas para estos aparatos. El desagüe del fregadero y la conexión del lavavajillas se revisan con pruebas de agua antes de cerrar paredes y suelos.
Revestimientos, montaje y entrega
Después llegan el alicatado, el solado y la pintura, y por último el montaje de muebles, encimera y electrodomésticos. El cambio entre el antes y el después de una cocina antigua con alicatado biscote y muebles deteriorados puede ser total con una obra de este tipo.
Como referencia general, la retirada y las instalaciones suelen concentrar la primera semana, los revestimientos ocupan la parte central del calendario y el montaje se reserva para el final, cuando los muebles ya están en casa. Si aparecen imprevistos, como una bajante obstruida o un tubo empotrado en mal estado, es preferible resolverlos antes de cerrar las paredes; por eso el presupuesto por escrito distingue las partidas visibles de las que dependen del estado real de la instalación.
Cuánto cuesta reformar una cocina en Madrid
El coste de reformar una cocina depende sobre todo de la superficie, de la calidad de los materiales y de si se modifican las instalaciones. La tabla de esta página muestra rangos orientativos de mercado por nivel de calidad, y la página de precios de esta sección incorpora una calculadora para ajustar la superficie y pedir la visita gratuita.
Reformar una cocina de 8 m² en Madrid cuesta entre 4.000 € y 9.000 € en 2026 con materiales y acabados de calidad básica (precio orientativo de mercado).
En calidad media, el rango orientativo para una cocina de 8 m² en Madrid es de 9.000 € a 14.000 € en 2026 (precio orientativo de mercado).
Con acabados de gama alta, reformar una cocina de 8 m² en Madrid cuesta entre 14.000 € y 25.000 € en 2026 (precio orientativo de mercado).
Los factores que más mueven el importe son tres: cambiar la distribución, porque obliga a mover desagües y tomas; elegir electrodomésticos encastrables de gama alta; y el estado de la fontanería y la electricidad existentes, que en pisos antiguos suele aconsejar una renovación completa.
| Trabajo y calidad | Rango | Unidad y lugar |
|---|---|---|
| Reforma completa — Básica | 4.000 € – 9.000 € | € por cocina · Madrid |
| Reforma completa — Media | 9.000 € – 14.000 € | € por cocina · Madrid |
| Reforma completa — Alta | 14.000 € – 25.000 € | € por cocina · Madrid |
Fuentes
- Cronoshare · España · Consulta: 2026-10-08
- Habitissimo · España · Consulta: 2026-10-08
- Reformas Madrid 20 · Madrid · Consulta: 2026-10-08
- Tienda Manilla · Madrid · Consulta: 2026-10-08
- CYPE Generador de Precios (Rehabilitación, España) · España · Consulta: 2026-10-09
Precios unitarios: CYPE Generador de Precios (Rehabilitación, España), costes directos + gastos generales 13 %, beneficio industrial 6 % e IVA 10 %
Si quiere comparar el coste con el de renovar la vivienda entera, consulte la calculadora de presupuesto de reforma, que reúne los alcances disponibles para distintas estancias.
Materiales y acabados habituales
Los materiales condicionan tanto el presupuesto como el mantenimiento posterior. En las cocinas de Madrid se usan mucho el porcelánico para el suelo, el gres o el azulejo para el alicatado y encimeras de compacto de cuarzo o laminado, que resisten bien el calor y la humedad diaria de una cocina familiar.
Para la encimera, el compacto de cuarzo es el equilibrio más habitual entre resistencia y precio; el porcelánico ofrece más acabados decorativos; y el laminado es la opción más ligera. Si prefiere un aspecto continuo sin juntas, el microcemento también se aplica en cocinas, tanto en paredes como en la propia encimera.
Para el suelo, el porcelánico es la referencia en cocinas por su resistencia a las manchas y al agua. La tarima laminada o vinílica se instala sobre el solado existente y acelera la obra, aunque conviene valorar su durabilidad según el uso de la cocina. El altillo y los zócalos rematan el conjunto y evitan rincones donde se acumula la grasa.
La grifería y el fregadero merecen una elección propia. Un grifo monomando con ducha extensible facilita el llenado de ollas, y los fregaderos de acero con un cubeta grande admiten bandejas y paellas con holgura. Si el desagüe existente se conserva, la visita comprueba su diámetro y su pendiente antes de fijar el modelo definitivo, porque un desagüe lento es una de las quejas más habituales tras reformar cocinas de pisos antiguos.
Dónde reformamos cocinas en Madrid
Trabajamos en Madrid capital y en todo el sur metropolitano, con especial conocimiento de los pisos construidos entre los años sesenta y noventa. Leganés, Getafe, Alcorcón, Fuenlabrada, Móstoles, Parla, Pinto y Valdemoro concentran viviendas con cocina pequeña, alicatado antiguo y fontanería que conviene renovar por seguridad.
SinPolvo, marca de A&A Tornado Pinturas S.L., realiza reformas de cocinas en Madrid con equipo con base en Leganés. Puede consultar las zonas que atendemos y, si vive en la ciudad, la página de reformas en Leganés. La visita gratuita no tiene compromiso y sirve para medir la cocina y valorar el estado de las instalaciones.
Cómo pedir presupuesto y trámites de la obra
Para pedir presupuesto, lo más práctico es solicitar la visita gratuita y explicar qué quiere conservar y qué desea cambiar. Las obras menores en una cocina normalmente se tramitan con una declaración responsable o una comunicación previa ante el ayuntamiento, y solo los cambios estructurales importantes requieren proyecto o licencia de obra mayor.
Durante la visita se revisan la fontanería, la electricidad y la distribución, y después usted recibe un presupuesto por escrito con las partidas desglosadas. Si la reforma afecta a ventanas o a la caldera, la parte energética se rige por el Código Técnico de la Edificación en su Documento Básico de ahorro de energía, en términos generales; el ayuntamiento o el técnico que firme la comunicación confirman lo que le aplica a su vivienda.
Antes de aceptar el presupuesto, decida el mobiliario y los electrodomésticos, porque su entrega condiciona el calendario. Si le interesa repartir el pago en cuotas, la guía de financiación de reformas explica las opciones habituales sin compromiso por nuestra parte. Y si la cocina compite en prioridad con el baño, el artículo sobre reformas de baños le ayuda a ordenar la inversión.